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5/20/2013

Págoda del Perfume y conclusiones del viaje.

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Para nuestro último día completo en Hanoi teníamos planificado la visita a La Pagoda del Perfume situada a unos 70 kilómetros al suroeste de la ciudad, pero antes de marcharnos aproveché para sacar unas fotos del ambiente de mercado que teníamos en nuestra calle.  Nos pasaron a buscar por el hotel , como siempre, puntualmente y en este caso nosotros completamos el pequeño grupo de turistas, solo cuatro. Durante el camino atravesamos varios núcleos urbanos que nos sorprendieron por las buenas infraestructuras, también vimos extensas plantaciones de arroz en as que estaban trabajando.


La Pagoda del Perfume está enclavada entre boscosos desfiladeros de roca caliza y con vistas al río Suoi Yen. Posee un conjunto de pagodas y templos budistas que para llegar hasta el principal de ellos es toda una experiencia. Primero durante un trayecto de más de una hora en barcas de remos fabricadas con metal y conducidas como en Tam Coc por mujeres, durante el trayecto nos cayó el primer chaparrón que inundó una parte de nuestra barca. El camino es de gran belleza con unos paisajes increíbles  y con un silencio solo interrumpido por las brazadas de la remera.


Dejamos la barca y nos adentramos por unas escaleras que se prolongan durante 4 kilómetros hasta la Pagoda de Huong Tich, antes de decidirnos si caminarla nos ofrecieron un almuerzo bastante variado con rollitos, tofu, pollo, arroz y unas verduras salteadas. También vimos el santuario Den Trinh donde la tradición manda a quemar palillos de incienso para informar de nuestra presencia a los dioses y que nos acompañen durante todo el camino.


Tras la comida nos decidimos por la opción mas cómoda para nuestros cuerpos poco atléticos, ya lo sabemos pero que vamos hacer, hay que ser realistas y no estábamos preparados para una caminata tan dura.... Así que cogimos el teleférico que nos dejará en lo alto de la montaña solo por 2€ por trayecto, no dudéis en escoger esta opción porque dicen que es muy muy dura la subida a pie.
En el teleférico nos cayó el diluvio universal y acompañado de un fuerte viento fue toda una atracción para potenciar nuestra adrenalina. Al bajar del teleférico continuamos por un camino empedrado lleno de puestos en el que vendían de todo.


Para llegar hasta la cueva Huong Tich también llamada cueva del perfume, hemos de bajar 120 escalones de piedra para poder acceder hasta la base de la cueva. El suelo estaba bastante resbaladizo por la lluvia que no paraba de caer. Nos recibía en la parte central una enorme piedra donde nos decía el guía que de ahí  venía el nombre pues desprendía un curioso olor a perfume.


En su interior se encuentra el altar de la Pagoda del Perfume que está repleta de ofrendas alrededor de la escultura de Buda. Los rayos de sol que la iluminan sumados a las luces de las velas de los peregrinos hacen de esta cueva un lugar lleno de magia y fé. También pudimos caminar entre enormes estalactitas que no paraban de gotear y la verdad es que nos gustó mucho la visita.


Al salir de la cueva estaba lloviendo como nunca habíamos visto y esa fue la razón por la que no pudimos visitar la Pagoda Thien Tru, era imposible caminar y tuvimos que comprar unos chubasqueros para no salir empapados. Ya poníamos final a la visita pero antes nos esperaba una hora de puro relax en la barca durante el camino de vuelta, menos mal que la lluvia nos dio algo de tregua durante el regreso porque nos veíamos achicando agua de la barca.


Nuestra última noche en Hanoi la dedicamos a perdernos por su mercado nocturno en busca de algún chollo y detalles para la familia.


Vietnam fue nuestra segunda visita al continente asiático y otra vez volvimos enamorados de este rincón del mundo. Un continente que ademas de contar con un magnífico patrimonio, siempre nos hemos encontrado con gentes que con su perpetua sonrisa te hacen el viaje mas agradable. Aparte cada vez somos mas adictos a la gastronomía asiática, prueba de ellos la ultima receta del blog de Deborah Mi toque en la cocina. Son muchas las sensaciones y momentos vividos en este viaje que siempre lo recordaremos con mucho cariño, así que ya lo sabéis no dudéis en vistarlo. Vietnam os enamorará!!

5/13/2013

Hoa Lu y Tam Coc

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Ya se terminaban nuestros días en Vietnam pero antes teníamos organizadas varias visitas. Para este día comenzaríamos con una ruta de casi 120 kilómetros al sur de Hanoi que nos llevaría a la provincia de Ninh Binh para conocer la antigua ciudad de Hoa Lu situada a 12 kilómetros de la capital provincial.
Hoa Lu fue designada capital imperial en el año 968 por el fundador de la dinastía Dinh. Nada más traspasar la puerta que nos llevaría a la ciudad imperial habían varios búfalos de agua que esperaban estratégicamente a los turistas para la típica foto con ellos.


De todo lo que fue esta ciudad hoy solo quedan dos templos y nos contaron que se están realizando trabajos de restauración para rehabilitar otras construcciones de la época. El gran palacio y la ciudadela se encuentra casi en ruinas pero nos pudimos hacer una idea de lo que fue. Uno de los templos que se conservan en pie es el dedicado al emperador que fue restaurado en el siglo XVII.


Tuvimos que atravesar dos arcos triunfales hasta llegar al patio, donde se encuentra la escultura del dragón del siglo XVII, que esta tallada en una piedra de una sola pieza. Un hermoso patio con pequeños estanques de agua nos conducía al templo principal.


En el interior del templo vimos una estatua de Tien Hoang rodeada en tonos rojos y dorados con columnas muy decoradas. Algo que no hemos contado anteriormente sobre los templos es que en muchos de ellos su interior tiene grandes ventiladores que utilizan como aire acondicionado y nosotros como un buen invento para recargar fuerzas.


El otro templo que se puede visitar es el dedicado al fundador de la dinastía Le. A Le Dai Hanh (siglo XI) se le atribuye la sustitución de la moneda china por la vietnamita. Como el anterior, contaba con unos hermosos patios entre puerta y puerta hasta llegar al templo. Pudimos ver varios utensilios de transporte de la famila imperial.


Contaba con puertas lacadas  decoradas en dorado y con trabajos en madera de gran belleza. También como en la anterior, en su interior nos encontramos com la figura del rey acompañado por su esposa y su hijo primogénito. Finalizaba la visita a esta ciudad imperial y pusimos rumbo a la siguiente parada del día, Tam Coc.


A pocos kilómetros se encuentra el embarcadero Van Lam de Tam Coc, donde nos organizaron en pequeños botes conducidos en su mayoría por mujeres locales que con una fuerza descomunal nos conducían por este impresionante paraje.


Tam Coc o las Tres Cuevas transcurre entre arrozales en un clima de tranquilidad total, la verdad que tuvimos la sensación de retroceder en el tiempo. Navegamos por el río Ngo Dong reconociendo el por qué la llaman la Bahia de Halong en tierra, no sabíamos donde enfocar con la cámara porque allá donde miráramos nos encontrábamos con paisajes espectaculares.


Las pequeñas embarcaciones llamadas sampam tienen capacidad máxima para 4 personas, en la nuestra solo íbamos la barquera y nosotros, también queremos contaros el método que utilizan gran parte del recorrido que dura poco mas de 2 horas. Utilizan las piernas para remar todo un esfuerzo titánico que hacen varias veces al día. Increíble!!! Las barqueras aprovechan el recorrido para intentar venderte algo de artesanía y así sacarse algo más de dinero por el viaje.


Las cuevas que atravesamos en el interior de los afloramientos kársticos  en algunas zonas son tan bajas que íbamos casi acostados en la barca. Las cuevas se han formado por la erosión del río sobre las rocas lo que significa que las cuevas no tienen suelo. En su interior encontramos estalactitas y formaciones de lo mas curiosas. Al final del camino de ida llegamos a una zona repleta de pequeñas barcas que nos abordaron para vendernos bebidas y snacks y nos insistían para que le compráramos algo a la barquera, lo tienen todo organizado, la barquera se lleva una bebida y la comisión y a los turistas les cobran más del doble por ello. En el recorrido de vuelta observamos mejor las embarcaciones que se encargaban a la recogida de algas.


Comimos en un restaurante justo enfrente de un mercado callejero que estaba en las puertas del embarcadero, muy buena comida y variada. Con tanta humedad que hacía se nos apetecía un helado y nuestra sorpresa fue la encantadora niña, hija de la dueña de la pequeña tienda. Que os parece la foto?? Creo que es una buena muestra de la hospitalidad de este hermoso país.


Para nuestra penúltima noche en Hanoi teníamos reservado, por mediación del Hotel que se encargaron de comprarnos los tickets, el espectáculo del Teatro de las Marionetas de Agua. Es una de las atracciones más curiosas de la ciudad, donde se representan la vida cotidiana y cánticos tradicionales del antiguo Vietnam. Nos sentamos en un buen sitio y para nuestra sorpresa justo al lado de una pareja de Madrid que venían de pasar unos días de Sapa, con la mala suerte que no se levanto una densa niebla durante su estancia. Las marionetas están fabricadas con madera lacada y representan a emperadores, soldados, pescadores, campesinos, etc. Durante un poco más de 1 hora disfrutamos de la gran destreza de los titiriteros conjuntado con música en directo, trucos con humo y fuegos artificiales. Se calcula que esta representación tiene mas de 1000 años de antigüedad, como la ciudad de Hanoi. No queremos desvelar el secreto de los titiriteros para  que os animéis una vez mas a conocer este hermoso país.


Salimos muy animados del teatro y nos dirigimos al mercado nocturno que se encuentra justo al lado para dar un paseo. Como todas las noches contaba con un ambientazo!!
Cenamos en el Cafe Gecko, muy buena comida a muy buen precio. Este se convirtió en nuestro restaurante para las dos últimas cenas en la ciudad. Para la mañana siguiente teníamos contratada otra excursión pero eso será en el siguiente post. 

5/06/2013

La Bahía de Halong

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El día anterior fue espectacular  pero sabíamos que hoy íbamos a visitar el plato fuerte del viaje a Vietnam, la maravillosa Bahía de Halong. Después de pasar la noche en nuestro hotel de Hanoi y de un completo desayuno compuesto por noodles de ternera para mi y unos huevos revueltos que resucitaban a un muerto para Deborah, nos pasaron a buscar a la hora concertada. Teníamos esta excursión contratada con adventure indochina y tras recogernos en la recepción y hacer varias paradas por diferentes hoteles de la ciudad para completar el grupo pusimos rumbo a la famosa Bahía.
El camino se prolonga hasta poco mas de tres horas y a mitad de camino se realiza una parada en un centro de discapacitados donde hacían verdaderas obras de arte bordando cuadros con hilos de seda. Un lugar para comprar souvenirs, tomar algo, estirar las piernas o acudir a los servicios.
La llegada a la zona desde donde parten los barcos fue un verdadero caos, pero bueno, sabemos que en estos países es un caos relativamente controlado. Habían centenares de embarcaciones y otro tanto de turistas ansiosos por contemplar una de las 7 Maravillas de la Naturaleza nombradas en el 2011.




Nos acercaron desde el muelle hasta el que iba hacer nuestro barco para los dos próximos días en unas pequeñas barcas motorizadas donde entrábamos cómodamente todo nuestro grupo y las provisiones para esos días. En unos 10 minutos llegamos a nuestro barco, el Cristina Cruises, íbamos con mucha incertidumbre pues habíamos leído de todo sobre los barcos, que si estaban en mal estado, que si insectos, ... hay una gran variedad en precios para esta excursión y nosotros no pagamos mucho por lo que no estábamos muy seguros de lo que nos íbamos a encontrar.
La verdad que desde el principio nos causó muy buena impresión el barco y más cuando nos recibieron con un refrescante cocktail y en 15 minutos nos citaban en el comedor para la comida. El camarote nos encantó, una cama súper cómoda y un baño que muchos hoteles de 4 estrellas desearían tener.
Dejamos el pequeño bolso con nuestras pertenencias y nos dirigimos rápidamente a la proa del barco para contemplar las primeras imágenes de la Bahía de Halong. ESPECTACULAR!!!!!




La comida estaba compuesta de una variedad de platos que compartimos con una pareja de chicos de nacionalidad Filipina que fueron nuestros compañeros de mesa durante todo el viaje. La comida fue de lo más variada, pescado, ensaladas, pollo, verduras y muchiiiisiiimo arroz, de postre algo de fruta fresca y listo ya habíamos recargado pilas para continuar. 


Un paseo por el barco y poco después iniciábamos el tour que teníamos incluido, el cual nos llevaría toda la tarde. Nos pusimos el bañador, nos embadurnamos con protección y repelente y ya estábamos listos para salir de nuevo.



La primera de las actividades fue visitar la cueva Hang Sung Sot, donde nos acercaron en una pequeña embarcación ya que los grandes barcos se quedan anclados justo delante de la entrada. Se compone de tres cámaras y para llegar a ellas primero hay que atravesar un puente de madera y subir 90 escalones. Con la humedad y el calor toda una proeza para nuestros cuerpos atléticos. La recompensa es que disfrutamos de las hermosas vistas desde un mirador de la bahía, los islotes y los barcos.
Ya los franceses la llamaban Isle de la Surprise y todo por una roca con una forma muy peculiar que no vamos a desvelar para que podáis disfrutar de tal sorpresa.


Después de esta maravillosa visita, tocaba algo de "diversión" y nos llevaron a hacer piragüismo. Toda una experiencia para nosotros ya que no somos nada deportistas y a pesar de vivir en una isla con unas playas fantásticas nunca lo habíamos hecho. Al principio fue un poco caótico, muchísimas piragüas juntas sin un rumbo definido y hasta que cogimos el ritmo y nos separamos del grupo estuvimos más de una vez a punto de volcar pero finalmente dimos un hermoso paseo rodeando estas impresionantes formaciones rocosas.


Para el atardecer hicimos una parada en la pequeña playa de Dao Titop. Una playa muy tranquila y cargada de turistas en la que se puede subir caminando a la cima de este pequeño islote en donde se ven espectaculares vistas de la Bahía. Pude disfrutar de un relajante chapuzón.


Ya de regreso al barco, un duchita y listos para la cena. Nos esperaba una grata sorpresa ya que se improvisó una pequeña clase de cocina vietnamita en la que nos enseñaron como hacer los deliciosos rollitos vietnamitas. Esta clase le vino muy bien a Déborah ya que le encanta la cocina y más desde que tiene su blog Mi toque en la cocina si no lo conocéis os lo recomiendo. Después de la cena se organizó un karaoke pero estábamos muy cansados (claro, tanto "deporte") por lo que nos retiramos temprano al camarote.


La mañana siguiente nos esperaba una desafortunada sorpresa, el día se había levantado con niebla y lluvia por lo que no podríamos disfrutar de la terraza del barco como pretendíamos. La verdad es que las vistas de la Bahía envuelta en niebla también tiene su encanto así que en cuanto la lluvia nos daba algo de tregua salíamos al exterior para fotografiar todo lo que se nos ponía a tiro.


La Bahía de Halong, sin dudarlo, es el lugar mas bello y con un encanto especial de todo el país. Se encuentra a unos 300 kilómetros de Hanoi. Esta inscrita en la lista de los Patrimonios de la Humanidad desde 1994 y su mas de 1500 kilómetros cuadrados seguro que esconden lugares mágicos. Cuenta con más de 2000 salientes de roca caliza en forma de pináculo. Vimos centenares de ellos y nos pudimos hacer una idea de la inmensidad del lugar.



Según cuenta le leyenda, un gigantesco dragón formó la bahía al lanzarse al golfo de Tonkin y creó los múltiples islotes con los golpes de su cola. Fué el Emperador de Jade que envió una familia de dragones celestiales para luchar contra los invasores chinos provenientes del mar. Halong significa "dragón descendente". El resultado ha sido un laberíntico paisaje marítimo con islotes, cuevas aisladas y pequeñas calas de arena. Estos días en la Bahía siempre los recordaremos e invitamos a todos que conozcáis este capricho de la Naturaleza.


Regresamos al hotel y rápidamente dejamos las cosas y fuimos a conocer un poco más de Hanoi, el hotel gozaba de una excelente ubicación y en menos de 10 minutos a pie llegamos a una de las esquinas mas fotografiadas de la ciudad. Miles y miles de motos, pero una vez más tenemos que decir que fluyen perfectamente. Paseamos por la orilla del lago Hoan Kiem, es un lago natural de agua dulce con muy poca profundidad, un lugar perfecto para relajarse en pleno centro.


En una isla situada al norte del lago se encuentra el Den Ngoc Son o templo de la montaña de Jade, tuvimos que pagar para visitarla y atravesar el famoso puente con arcos de madera pintados en rojo llamado The Huc o puente del Rayo de Sol. El templo es de principios del siglo XIX cuando gobernaban la dinastía Nguyen. 


Salimos y hacia el sur vimos la pequeña págoda Thap Rua o torre de la Tortuga que recuerda la leyenda del lago, la cual cuenta que una tortuga dorada sagrada entregó una espada mágica al general Le Loi para ayudarle a expulsar a los chinos a comienzos del siglo XV.


Antes de regresar al hotel quisimos conocer la catedral de Notre Dame de Hanoi, construida por los franceses en 1886 de estilo neogótico. Buscamos algún sitio para cenar, dudamos si comer en la calle o probar algún restaurante típico, así fue cenamos en restaurante frecuentado solo por locales y donde solo servían un plato de difícil pronunciación pero de un sabor exquisito.


Estábamos agotados así que decidimos retirarnos al hotel para descansar ya que al día siguiente tendríamos dos visitas que prometían bastante pero eso ya os lo contaré en el próximo post.